Tonos grises profundos, presencia imponente. Vetas blancas que crecen y se estiran.
Con la imponente majestuosidad de los Andes, la cordillera más larga del mundo, esta superficie está meticulosamente tallada con finos tallados y cincelado profundo. Las raíces grises hundidas y las estructuras cristalinas blancas brillan en contraste.
Decir que la serie ANDES captura el 99% de la esencia de la piedra natural no es exagerado. A diferencia de los patrones superficiales de las baldosas de mármol comunes, sus vetas no solo se encuentran en la superficie, sino que crecen desde el interior. Parece piedra. Al tacto, se siente aún más.